No es un secreto para todos aquellos que sabéis como pienso. Por convicción democrática soy republicano. Pero como todo esta vida se retuerce, lo explicaré aprovechando la fecha pasada del 14 de abril.
Aunque el origen etimológico de la palabra "Res Publica" tiene un significado muy vago: de la cosa pública, lo de todos, o el estado... (según traducciones y contextos), esta palabra toma su verdadero significado, del que deriva el actual, cuando ya los historiadores romanos la contraponen a la fase siguiente de sus formas de gobierno, el Imperio.
A partir de ese momento, y por siglos (hasta hoy) hemos intentado ligar esta palabra a la democracia. Con su significado más amplio, lo de todos, con traducciones difíciles como la inglesa commonwealth, y sobre todo, intentando acercarla cada uno a su mejor conveniencia, como pasa con todo en política.
Para mi el concepto República significa simple y llanamente, que los intereses de todos, son decididos por todos, con la intención de llegar a la mejor solución posible para todos. Y este es el fin que nosotros deberíamos buscar.
Como se hace esto? La única aplicación posible del término es una democracia, liberal, con una profunda separación de poderes, laica y respetuosa con las religiones que estén dentro de la constitución, que pueda abstraerse en lo máximo posible de poderes grupales o territoriales, que pueda conseguir la mayor independencia económica posible, que no dicte normas para regular los asuntos privados, si no conciernen a situaciones públicas, que proteja a los que no se pueden proteger solos, que dicte normas para regular las actuaciones entre ciudadanos libres e iguales, y que carezca de tutelas externas al sistema y no designadas, libre, regular y periódicamente por este. Complicado? si, más bien imposible. Pero este es el ideal al que debe aspirar una república.
Si nos quedamos en lo único que algunos entienden por República, la contraposición de esta con la Monarquía, la solución es fácil. Si aspiramos a un ideal democrático, lo más puro posible, sin concesiones a tradición y renunciando a las tutelas de las que hablábamos antes, solo se puede alcanzar democracia si los títulos hereditarios, todos, desaparecen. Por lo tanto, soy republicano en la contraposición a monárquico. Y además, como coletilla, no creo en la separación de los cargos de cabeza del gobierno y cabeza del estado. Creo en los estados presidencialistas, donde el presidente del país, lo es del estado y preside el gobierno.
Pero una vez salvado este escollo, el término va más allá. Consideremos el termino República en contraposición a Partitocracia. Nosotros clamamos tener una democracia, pero vemos que en la realidad, esta está secuestrada por los partidos. Los partidos hacen y deshacen, presentan candidatos a dedo, pactan contra la voluntad mayoritaria y se presentan a unas supuestas elecciones (casi cerradas al voto a dos partidos) en las que reparten los escaños de forma torticera, y además se autolegitiman hasta la siguiente vez (si dios quiere) Creo que es hora de que el poder resida más en las personas, no estoy en contra de los partidos, pero habría que legislar de forma general, la democracia interna dentro de los mismo, un reparto igualitario de los escaños y recursos, una independencia de estos de las financiaciones externas y sobre todo, una vuelta al referéndum, como representación principal de nuestra democracia, para un montón de temas. Por lo tanto, también considero el referéndum, como un instrumento Republicano, y como tal, me representa en mis creencias.
Tenemos muchas acepciones o utilizaciones tramposas de la palabra Republica. La Alemania del Este se autodenominó República Democrática Alemana. Hoy en día este mismo término se utiliza para designar a la República Popular China, y en un término que recuerda mucho a estos, a la República Bolivariana de Venezuela. Estos nombres se aplican mucho para intentar aprovechar el espíritu de la palabra. La economía planificada, decir a la gente cuanto vale su trabajo o sus propiedad, limitar que pueden y no pueden tener de forma legal e incluso el número de hijos. Ir contra la propiedad privada o restringir el libre negocio entre iguales dentro de la ley y sin trabas innecesarias no es Republicano. Si la República es eso, entonces por primera vez me encontráis en frente.
Por último, y no se puede bordear este tema, aunque no me gusta tocarlo en exceso porque la gente es irracional sobre el. Tampoco me encontrareis defendiendo la II República Española. En un breve resumen y sin hacer juicios de valor (esto es una utopía, no creo que pueda) intentaré explicar el porque.
Cuando se proclama (por la fuerza) la II República Española, durante en ella, y en el desarrollo de la Guerra Civil Española, encontramos en España, no dos como parece gustar a muchos señalar, sino al menos, cinco bandos.
- Monárquicos Tradicionales o Conservadores: Que quieren un sistema Monárquico poco menos que absolutista. De Democracia nada, de República menos. Estos eran ya muy pocos, porque la confianza en la linea dinástica de los Borbones, unida a la tendencia aperturista estaba dejando este bando muy esquilmado. A este bando pertenecía desde los inicios el General Franco y Calvo-Sotelo
- Monárquicos Liberales: Más o menos aperturistas, pedían más democracia, pero sin tocar, por supuesto, la figura del Rey. Crecían en número, pero no estaban nada organizados.
- Republicanos Liberales: Muchos, y en número creciente. Que pedían mucha más democracia y como consecuencia, el fin de la monarquía. Algunos de los militares golpistas más famosos pertenecían a este bando, como puedan ser el General Sanjurjo y el General Mola.
- Nacional-Socialistas o Fascistas: Agrupados principalmente en Falange. Como principal cabeza Jose Antonio Primo de Rivera.
- Internacional-Socialistas: Muy influenciados y en muchos casos (como el de Carrillo) dirigidos por la Unión Soviética, retorcieron la República hasta los límites para forzar una República Popular. Intentando eliminar a los enemigos de izquierdas como los Bolcheviques hicieron con los Mencheviques, eliminaron facciones como el POUM. Partido Socialista Obrero Español, Partido Comunista, Juventudes Socialistas Unificadas y alguno más en este bando.
Fuera de estos encontramos a los nacionalistas, a los carlistas y algún grupo más.
Pues bien, aunque el experimento Republicano fue proclamado por los Republicanos Liberales, no fueron ellos los que consiguieron llevarlo a cabo. Con 2 años de gobierno de izquierdas (nacionalizaciones incluidas), año y medio de gobierno CEDA (conservadores) y un final glorioso de Frente Popular (buscando República Popular) y que da el primer golpe de estado contra la República en el 34, esto no fue una verdadera Republica Democrática nunca. Sumado a todo esto, una clase militar que mezclaba desencantados, conservadores y gente con mucha ansia de poder, el experimento se fue al traste.
La II República Española es como el dicho español típico: Entre Todos La Mataron y Ella Sola Se Murió.
Por lo tanto no celebro como día de la República el 14 de Abril, porque como republicano convencido no soy hijo de aquel intento, lo puedo ser de su espíritu, pero su aplicación fue ni más ni menos que la puesta en escena de una guerra que se desarrollaba ya en toda Europa, entre los modelos Fascistas o Nacional Socialistas, los modelos comunistas o Internacional-Socialistas y los demócratas, que cada vez eran menos y que cada vez contaban menos. Esto un poco más tarde sería el verdadero leitmotive de buena parte de los enfrentamientos europeos, durante la II Guerra Mundial.
Necesitamos recuperar el ansia de pedir que el poder sea del pueblo, que los ciudadanos sean libres e iguales, que el estado no decida sobre nuestra vida, trabajo o hacienda. Que los ladrones y asesinos, sean quienes sean, vayan a la cárcel. Que las reglas de juego no permitan jugar a los tramposos. Que la gente se sienta segura en su casa o por la calle porque los delincuentes son los enemigos del estado y están encerrados. Que la democracia sea militante y que solo los que la defiendan puedan entrar en la discusión. Que el estado sea laico y respetuoso con las religiones o con los ateos. Y que se nos pregunte, de forma directa, para cambiar constitución, código penal, aborto o cualquier ley importante que afecte a nuestras vidas. En el fondo, necesitamos ser cada día más Republicanos