Lo cierto es que a estas alturas los indignados, sean quienes sean, y pretendan lo que pretendan, están dando muchos más quebraderos de cabeza de lo que se podía imaginar.
Digo sean quienes sean, porque el grupo es tan heterogéneo, dispar, falto de definición y de cabeza (al menos visible) que la definición del grupo es probablemente imposible hasta para ellos. Aunque alguno se piense que lo digo en forma de critica, esta es su gran fuerza. Lo que no se es cuanto tiempo se mantiene un grupo así.
Digo pretendan lo que pretendan, porque estoy seguro que se han dicho tantas cosas que ni uno solo de ellos está de acuerdo con todas. Están unidos por un pegamento más peligroso, el cabreo generalizado hacia la casta política. pero este cabreo como única masilla cimentadora... no puede durar para siempre.
Pero por ahora el Problema (lo escribo con mayúsculas porque se va convirtiendo en un problema mayúsculo) no es para ellos, si no para la Casta. La de los dos grandes partidos que se reparten el poder en España como si fuera su cortijo. La de los palmeros y voceros que se encuentran al rededor de la mesa a ver que migajas caen (PNV, CiU, PAR, IU....) Esperando a ser llamados para pactar, y cargar con los desechos en forma de millones que la casta reparte sin pudor.
Y la Farsa? La Farsa es digna de premio. Unos, agaviotados, sin saber que decir, esperando a que el empanado se despeñe solo, y recoger su cadáver para, entonces si, volver a inmolarlo. Los otros, arubalcabados, o arubal-acabados no se muy bien, viendo como pueden dar la vuelta a la tortilla. E incluso intentar que la indignación se dirija principalmente a la oposición, después de colocar al país en desgracia durante 8 años, ahora quieren que la culpa sea de Aznar. Y no se la han echado a Franco, a Primo de Rivera (el militar) o a Escipión el Africano, porque todavía no les ha hecho falta.
Y el resto. el resto a las migajas, que no saben si indignarse o defenderse, que no saben si unirse a unos o los otros, dependiendo de donde más caliente. Pero esto no es infinito. España lleva años meándose encima cuando tiene frió para sentir el calorcito, pero ya en la mítica película We Own The Nigth, Robert Duvall explica que cuando haces esto, el calor dura muy poquito. Vendrán tiempos de frió...